
Bueno... pues en vista de ke el servidor en el cual yo jugaba esta apunto de regresar (porfin re-abrieron la seccion del foro xDDD) pues me an dado una esperanza de ke ya pronto estara listo y podre regresar a jugar xDDDD. Por lo que me puse a recordar viejas historias y recorde una que escribio el guild master de Bahamut Legiom "Ryugi", la cual reunia a muchos personajes que jugaban en esos tiempos en el servidor. Una historia muy buena llena de accion drama y mucha comedia xDDD, asi ke... decidi ponerselas aki por partes... solo advierto que es bastante larga xDDDD, 10 capitulos en total asi ke... las ire poniendo por partes.
Capitulo 1: La creación de Midgar.
Eran los tiempos antiguos, donde solo existía la nada… o al menos eso decían los dioses, ya que ellos eran los únicos que existían. Llevaban solos años… décadas… siglos… milenios… nadie lo sabe. La oscuridad reinaba y los dioses la gobernaban a ella.
Fue cuando sucedió el gran día que seria recordado milenios después. El día de la creación de todo lo conocido…
- Estoy aburrido. –dijo un hombre vestido de negro y gris, con un cabello de color plata.- ShireSan, has algo divertido.
- ¡Ha!¿Pues que crees que soy Sephiroth? – le contesto un joven vestido en ropas de hechicero color rojo, cabello recogido hacia atrás.- ¿Tu monito o algo así?
- A veces lo pareces. – agrego sarcásticamente un hombre con cara de pocos amigos, vestido en una toga a la vez que jugaba con una copa de oro que contenía vino.- Digo, no es por ser mala onda contigo, pero a veces haces cada tontería.
- Ahórrate tus comentarios Chicago.- dijo un hombre con cabello despeinado y tenia pinta de peleador callejero.- No es hora de que molestes a ShireSan… aun faltan 10 lustros para ello.
- Diantres Exodia. – replico un fastidiado ShireSan.- Ya no falta casi nada.
Los dioses se encontraban en un lugar vació, oscuro, un extraño humo plateado y luminoso se esparcía por todos lados, los cuatro estaban sentados alrededor de lo que parecía ser una orbe azul.
- ¿Podrían callarse? – dijo Sephiroth.- Ando fastidiado. Tengo hambre. Y Cossette aun no ha vuelto de traer los tamales.
- ¿Tamales? – se sorprendió Exodia- ¿Porque no pizza o algo así?
- Bueno digo… - se quejo el hombre de ropas negras a la vez que se levantaba de nuevo del suelo.- ¿Que no se me pueden antojar unos tamales?
- Y por pura curiosidad… - dijo ShireSan- ¿A donde fue por ellos? Digo ni que fuera tan grande la extensa, basta e infinita nada.
Chicago se golpeo el rostro con la palma de la mano. Acto seguido se levanto y se frente a ShireSan.
- Digo… ¿Y acaso la palabra “infinito” no te dice nada?
- ¿Las palabras hablan? – agrego el otro.
- Parece que aquí el único que se divierte es ShireSan. – se quejo Exodia.
En eso a lo lejos, Sephiroth alcanzo a divisar a Cossette que sostenía una bolsa mientras corría alegre por la… nada.
- Aquí estan los tamales chicos. – dijo con una jovial voz la linda chica de cabello corto y tez ligeramente morena.- Y bien Sephiroth… ¿Que haremos hoy por la noche? Digo… suponiendo que hubiera una noche en la cual hacer algo…
- Lo mismo que hacemos todas las noches Cossette…- respondió Sephiroth.
- ¿Vestirnos de Hawaianas y bailar moviendo las caderas al estilo RBD? – pregunto ShireSan.
Todos lanzaron una mirada asesina hacia ShireSan.
- ¡NO. Haremos lo mas ingenioso… mas inteligente que se allá pensando hasta el día de hoy. Haremos algo tan grande que nuestros nombres serán recordados por siempre! – grito un animado Sephiroth.
Tiempo mas tarde…
- ¿Tienes un cinco Exodia? –pregunto Cossette mientras sostenía sus cartas de pokar al aire para que los demás no pudieran verlas.
- No entiendo…-pregunto ShireSan.- ¿Porque vamos a ser recordados por jugar pokar.?
- Primero que hubiera quien nos recordara… –gruño Chicago.
- ¡Eso es! – grito de repente Sephiroth a la vez que dejaba caer sus cartas.- ¡Eso es Chicago, es tan obvio! ¡¿Como no se me ocurrió antes?! - Todos lo miraban con curiosidad.- ¡Haremos algo que nos llenara de satisfacción y orgullo!
- No no Sephiroth. – dijo un angustiado Exodia.- Yo no le entro a eso. La ultima vez a Mitzujar le dejaste adolorido el…
- ¡No idiota! – lo corto Sephiroth alzando la voz antes de que pudiera acabar. - ¿Acaso no se les ocurre lo mismo que a mi?
- ¡A fregado! – rió sarcásticamente Chicago.- Somos dioses no telépatas.
- Las telépatas son las patitas que sostienen los televisores ¿Verdad?- dijo una voz que se estaba acercando atrás de Chicago.
- Si serás… - dijo en un tono de fastidio el ultimo a la vez que miraba detrás suyo.- ¡Tenias que ser tu Skeith!
Skeith era un hombre vestido de traje con lentes. Se veía como un hombre intelectual o como lo describiría Chicago... un nerd.
- ¿Que hay raza, alguna novedad?
- Si, que Sephiroth quiere violarse a Mitzujar… otra vez. –respondió Chicago
- ¡No! No es eso, además ya había explicado que la ultima vez no fue eso.
- Ah entonces ahora le quieres poner con SnoxDj ¿Verdad? Picaron, no te conocía esas mañas. – dijo ShireSan con un tono burlón.
- Hombres…-concluyo Cossette mientras suspiraba y se encogía de hombros.
Sephiroth suspiro resignado.
- Miren. Lo que quiero hacer es…
- ¿Tener sexo en la playa? – pregunto ShireSan.
- ¡No!
- ¿En un auto? – secundo Cossette.
- ¡Argh, no!
- ¿En un avion?- tercio Chicago.
- Maldita sea. ¡No!
- ¿En el patio trasero de la casa de Natsuhiko? – agrego Exodia.
- ¡Basta!
- ¡Ya se! En el cajón de un escritorio. – agrego Skeith entusiasmadamente.
El silencio fue absoluto. Si hubiera existido una bola de espinas hubiera pasado en ese momento, o los grillos hubieran cantado.
- OK... – dijo Sephiroth.- No quiero saber como rayos haces eso.
- ¡Yo si! – menciono ShireSan con una sonrisa.- Dime por favor.
- ¡Basta! – grito un harto Sephiroth.- Al próximo que hable lo cuelgo de los testículos.
- ¿Y si no tengo?- menciono Cossette con un hilo de voz apenas perceptible.
- ¡Soy un dios! ¡Te pongo unos y luego te cuelgo de ellos! – la amenazo Sephiroth.
Todos guardaron un sepulcral silencio. Sephiroth no bromeaba acerca de ello. Pues todos recordaban cuando se lo hizo a Swosh. Y quien definitivamente jamás lo olvidaría fue este ultimo.
- Bien, ya que tengo su voluntaria atención.- continuo Sephiroth con un tono amable que daba miedo.- Que les parecería si creamos un mundo, lleno de mortales, los podríamos hacer a nuestra imagen, les crearemos un planeta en el cual vivirían separados por clases y trabajos. Esto crearía conflictos y uniones. ¡Tal vez hasta una guerra!
- ¿Podemos agregar criaturas monstruosas capaces de matar a alguien con su gran imponencia? – pregunto Cossette, a quien la idea, comenzaba a interesarle.
- ¡Claro! Lo llamaremos Poring.
- ¿Qué tal si ponemos castillos en los que se desmiembren unos a otros por obtenerlos? – pregunto Chicago, quien amaba la violencia.
- ¡Por supuesto! – Sephiroth se emocionaba cada vez mas.
- ¿Seria posible poner un lugar en la cual poner a injustos y causa-problemas? – pregunto Exodia a quien le importaba el orden.
- ¡¿Acaso lo dudas?!
- ¿Podremos agregar grandes aventuras y búsquedas para que con el sudor de su frente y derramamiento de sangre obtengan algo? – Agrego Skeith quien ya estaba muy entusiasmado.
- ¡Sin duda, daríamos joyas que adoraran y atesoraran, las llamaremos jellopys!
- ¿Y si ponemos grandes bocinas de sonido cuadra fónico por todo el mundo y ponemos música de RBD a todas horas? – salto ShireSan emocionado con un disco de RBD salido de la nada.
- ¡Si! Digo… ¡No! Estas loco. – sentencio Sephiroth a quien la ultima sugerencia le ensombreció la cara. – Bien. Miren, necesitamos planear esto bien. Quiero que sea un gran proyecto.
- ¡Perfecto! – dijo Exodia.- Comenzare a traer el barro para construirlo con el sudor de nuestras frentes en nueve días y nueve noches. Claro, para eso tendriamos que crear la noche y el día primero… ¿Que opinan si…?
- Espérate, espérate tantito. – lo interrumpió Sephiroth mientras agitaba sus manos frente a Exodia. ¿Quien menciono algo de barro y esas cosas?
- Pero yo creí que… - Se excuso Exodia antes de ser interrumpido de nuevo por Sephiroth.
- Mira amigo mió. Estamos en la época moderna. Aquí no se usan esas porquerías, aquí usamos computadoras de ultima tecnología.
Al momento, de un chasquido Sephiroth apareció una computadora moderna con 10 monitores de 21 pulgadas cada uno. Cada uno estratégicamente colocado a su alrededor con todo y su respectiva silla al centro. Al sentarse, un teclado de láser apareció frente a el. Los demás dioses lo veían sorprendidos.
- Computadora con 4 procesadores, Internet de ancho de banda de 100 megabytes por segundo. Un terabyte de ram y 2 de espacio en disco duro. Monitores de plasma de 21 pulgadas de alta definición. Capaz de captar todas las señales de radio del mundo y se capta el disney chanel.- presumio orgullosamente Sephiroth.
- Espérate. – lo detuvo Chicago.- ¿Disney channel, para que fregados queremos eso?
- Me gusta. – contesto Sephiroth quien había comenzado a echar andar su nuevo juguete.- ¿Algún problema con ello? Digo… si lo hay, puedo colgarte junto a Swosh.
Una terrible visión de Swosh colgado de “sus joyitas” boca arriba, en un asta bandera paso por la mente de Chicago y se apresuro a hacer una reverencia.
- Ni uno my lord.
Skeith camino hacia Sephiroth quien ya comenzaba a teclear algo en la computadora.
- ¿Debe poder descargar pornografía a una alta velocidad verdad?
- Olvídalo Skeith. – sentencio Sephiroth sin siquiera mirarlo.
- Digo, hay un nuevo doujin hentai de Tifa en tercera dimensión y animado…
- Skeith… - dijo Sephiroth con una sonrisa pervertida en los labios y con un extraño brillo en los ojos. – ¿Que parte de “cuando acabemos esto, descargare ese doujin” no entiendes?
Skeith se alejo con un aire de suficiencia.
- Vaya. – expreso ShireSan luego de un prolongado suspiro.- Esto parece que requerira un gran trabajo. ¿Por donde comenzamos?
- ¡Ja! “Comenzamos” – se burlo Sephiroth.- Me huele a manada, déjenmelo todo a mi. Ustedes váyanse a… a…hay no se. Jueguen a vestir a Cossette de paquita la del barrio para que se ponga a gritar: “¿Me estas oyendo inútil?” a Chewie o algo asi.
- Bueeeeeeno. Si tu insistes. – grito ShireSan quien ya miraba a Cossette con cara de: “Hay te voy mi reina.”
Y así, pasaron cansados y largos 2 días para Sephiroth. Mientras el creaba el nuevo mundo con toda su sabiduría y poder. Los demás dioses jugaban a ponle la cola Tsux. De repente sacaban una cervezas y se ponían a beber. O aparecían un PS2 y jugaban videojuegos. A mitad del tercer día, Sephiroth se separo de su computadora. Tenía los ojos rojos y no tenia muy buena pinta.
- ¿Ya terminaste Sephiroth? – pregunto Natsuhiko quien bestia ropa casual y terminaba de vencer a Baggio en un juego de peleas.- Deberias descansar.
- No. – negó Sephiroth.- Los desgraciados de la comisión federal de electricidad me cortaron la luz a mi sección de la nada.
- Sephiroth… date prisa, estoy aburrido. – le exigió Exodia. Mientras veía a la nada.
- Pero…- se sorprendió Kireon, un chico vestido de charro mexicano.- Si no existe nada, como es posible que la comisión federal de electricidad te allá quitado la luz.
- No se, explícales tu a ellos que no deberían existir. – dijo Sephiroth mientras suspiraba viendo su computadora sin luz.
Para esa “noche” Sephiroth volvía a tener luz. Y reanudo su trabajo. A los 5 días. Sephiroth llevaba casi todo el planeta terminado. No había dormido ni comido.
- Oye Mitzujar. – Cossette caminaba hacia este, quien se encontraba dormido en el suelo.- Sephiroth comienza a preocuparme, anda muy raro. ¿No será que ya trabajo demasiado?
Mitzujar se quito su revista del libro vaquero de la cara y miro hacia donde Sephiroth y su computadora se encontraban. A Sephiroth le daba vuelta la cabeza en giros continuos de treciento sesenta grados, echaba un liquido misterioso y espumoso de color verde de la boca, sus ojos eran de color rojo sangre y sus pupilas negras como la noche sin luna ni estrellas y cada uno miraba una pantalla diferente, sus manos tecleaban a velocidad ultrasónica y Cossette estaba segura de haberle visto un tercer brazo.
- ¡Nah! – respondió Mitzujar.- Esta bien.
- ¡¿Bien?! – exclamo Cossette alarmada.- ¡He visto ardillas embarradas en el pavimento que se ven mejor que el!
- Mira mija. Sephiroth esta bien.- la tranquilizo ShireSan.- Es que aun no lo conoces, deberías ver como se pone cuando tiene encima 2 caguamas y 5 tequilas. Comienza a hablar con un tal Loki que tiene de mascota a un duende llamado Wazu.
- No olvides lo vómitos de medio kilómetro. – agrego Moktezuma, quien estaba tumbado boca abajo en un sofá en medio de la nada.
- No se… -dudo la chica.- Tal vez deberías ayudarlo Moktezuma.
- ¡Ah! De acuerdo. –dijo mientras se levantaba del sofá.- Si con eso te estas tranquila.
Moktezuma camino hacia Sephiroth y le toco el hombro.
- Amigo, vengo a ayudarte. ¿Qué puedo hacer por ti?
Sephiroth lanzo un alarido parecido al de un leopardo herido, junto con una mordida hacia el brazo que su amigo tenia sobre el. Este ultimo se lanzo hacia atrás trastabillando, quitando su brazo un segundo antes de que se lo cercenara de una mordida. Acto seguido, corrió de nuevo hacia su sofá.
- De acuerdo. No vuelvo a intentar hacer eso. Dejémoslo solo.
El séptimo día Sephiroth había terminado al fin. Se tomo toda la tarde para descansar. (A insistencia de sus amigos quienes lo veían con temor, aunque el no entendía porque.) Cuando se levanto, reunió a sus colegas alrededor de la computadora.
- Bien señores. He terminado la última creación. Un planeta listo para hacer con el lo que se nos antoje.
- ¿Podemos tener sexo en el? – cuestiono Tsux.
- Eh… si terminas tu jornada de trabajo. Si. – respondió Sephiroth, quien después de meditarlo se dio cuenta que no tendría nada de malo.
- ¿Puedo tener sexo con Tsux? – pregunto Baggio.
- Eh… eso no me lo preguntes a mi. – dijo Sephiroth.
- Ni lo pienses Baggio.- amenazo Tsux a Baggio, quien ya lo miraba medio raro.
- Creo que deberíamos ponerle un nombre…- opino Kireon.
- ¿Que tal… el ultra fabuloso mundo de Sephiroth y amigos? – sugirió Cossette.
- No muy ñoño. –negó Sephiroth.
- Llamémoslo el ultra fabulantastico y psicodelico mundo de los amigos dioses alocadamente ultra wow. – ofrecio Skeith.
- Ok. ¿Alguien me deja golpear a Skeith? – dijo Chicago quien ya estaba arto de Skeith.
Todos levantaron la mano y Chicago le aplico su respectivo correctivo a Skeith.
- Lo llamare Midgar. – sentencio Sephiroth.
- Me gusta, pero… ¿Porque Midgar? – aventuro Mitzujar.
- Porque 3 simples razones. – le respondio Sephiroth con una peligrosa voz jovial.- Uno, porque asi lo quiero. Dos, asi mando. Tres, porque asi lo ordeno. Espero que alla quedado entendido.
Sephiroth sonreía de forma macabra mientras los demás retrocedían con miedo.
- Bueno… ¡Comencemos! – continuo Sephiroth.- Para bajar al mundo solo toquen la orbe al centro de esta… ¿Habitación? – acababa de reparar en el hecho de que estaba en medio de la nada.- Como sea, solo tóquenla uno por uno y bajaran al planeta, una vez ahí, comiencen a hacer lo que mejor saben hacer.
- ¡Viva el caos! – gritaron todos al unísono. Y comenzaron a pasar uno por uno hacia la orbe.
- Yo me encargare de soltar monstruos atroces por todo Midgar, que haran grandiosas aventuras para los jugadores. – dijo Cossette al tiempo que tocaba la orbe para luego desaparecer.
- Yo hare que los asquerosos y putrefactos mortales nos paguen tributo sacados con derramamiento de lagrimas de sangre, para nosotros los dioses... lo llamare donaciones. – menciono SnoxDj al tiempo que desaparecía.
- Creo que lo ayudare, nunca se sabe cuanto tributo podría ser. – agrego Chewie con los ojos brillandole mientras tocaba la esfera de cristal.
- Creo que yo ire a poner orden en el mundo, yo seré el juez de lo bueno y lo malo que ocurra en Midgar. – grito con entusiasmo antes de tocar la esfera, pero antes de posicionar su mano Moktezuma le quito la mano de un golpe y posiciono la suya.
- ¡Ja! Tu eres demasiado inútil para ello. De eso me encargo yo.
Al momento Moktezuma desapareció y Chicago quedo hay parado, irradiando odio, su corazón se ponía negro del coraje.
- No te preocupes Chicago, tu puedes darle dinero a los novatos. – se burlo ShireSan, estaba satisfecho de al fin poderle regresar todas las que le había hecho alguna vez.
Todos se desternillaron de la risa. Unos cuantos se revolcaban. Chicago podía aguantar cualquier cosa, menos que ShireSan se burlara de el. Eso fue demasiado para el. Este dios jamás le había gustado estar con ellos de todas formas, odiaba demasiado a Sephiroth por que siempre se creía superior a los demás, era tiempo de acabar con ello. Sonrió de una forma maniaca y toco la esfera.
- Yo… me encargare de una sorpresita especial para todos. Y se arrepentirán de alguna vez haber desatado mi furia. ¡Hare que se disculpen de rodillas ante mi, insensatos! – toco el orbe y desaparecio.
- ¿Crees que se allá enojado? – pregunto Skeith enjugándose las lagrimas mientras paraba de reír.
- Déjenlo. Ya se le pasara. – dijo Sephiroth mientras se sobaba el estomago que le dolía de la risa.
- Bueno, creo que ríe a crear algunas cuantas preciosidades, digo los hombres tenemos nuestras necesidades. Creo que las haré de cuerpos preciosos, caras angelicales y dispuestas a complacer cualquier necesidad del cuerpo. Haré que se unan en una gran organización llamada “Kafra Service.”- Natsuhiko sugirió y luego desapareció.
- Creo que me encargare de poner las búsquedas. Vamos Tsux, tu podrías tejer algunos gorros para las chicas. – dijo Renmanzuo y fue tele transportado.
- Bueno, mientras tenga contacto con chicas, lo que sea.- Tsux también se fue a Midgar.
- Es hora de que alguien cree los castillos para las guerras, quien mejor que yo para eso.- Kireon toco la bola y desapareció.
- Creo que yo pondré mis changarritos de tortas ahogadas y mis carritos sandwicheros como siempre he soñado y conseguiré miles de admiradoras que me amaran con locura y pasión.- ShireSan fue llevado a Midgar.
- Yo creare una arena para que los mortales se destrocen unos a otros con rabia se saquen los ojos y escupan sus sesos… y un lindo parque de rosas y colores para los enamorados. – Swosh propuso esto y también partió.
- Yo iré a enseñar a los mortales un arte milenario que será heredado de generación y generación y en el cual yo soy un experto… ¡La flojera!- Fueron las ultimas palabras de Mitzujar antes de desaparecer.
- Si no hay de otra, creo que yo creare las ciudades, y uno que otro charquito para las ranas… cuando allá ranas. – Exodia se aventuro en Midgar.
- Yo voy a ver que se me ocurre hacer. – dijo Skeith y se fue a Midgar.
- Yo iré a presumir mi poder de dios sobre todos los mortales para luego burlarme de ellos por insignificantes.- Baggio río maniáticamente mientras desaparecía.
Cuando todos se hubieron ido, Sephiroth quedo solo y dio un largo y resignado suspiro…
- Bueno… creo que entonces todo lo útil me lo dejaron a mi, comenzare a crear a los mortales… luego de ver ese video sobre Tifa.
Sephiroth se tallo las manos y corrió hacia la computadora.
Siglos pasaron después de la creación de Midgar. La tierra había progresado, y tal como los dioses lo habían presupuesto, los mortales se enfrascaron en guerras continuas por castillos, adueñarse de la arena o simplemente demostrar quien era el mas fuerte. Sin embargo, nadie había vuelto a ver a Chicago, nadie sospechaba lo que se ocultaba tras el velo negro de su ausencia…
En Midgar, en el castillo al centro de Prontera, una majestuosa estructura, había una gran seguridad, Skeletor había recibido una notificación por parte de Boss de que serian atacados. Su ejercito, Elite of Valhalla, mantenía el castillo desde ya varios días, y no dejarían que ningún idiota se los arrebatara, seguro que ese día no seria diferente a los demás…
- ¿Bien, alguna idea para atacar? – pregunto Ryugi, un hombre vestido totalmente de azul, quien era el líder del ejercito de Bahamut Legion, quien en ese momento se encontraba oculto detrás de los arbustos, con dos de sus leales hombres mientras observaban la estructura del castillo de Elite of Valhalla.
- No me importa cual sea, yo solo quiero volar zornaca pero ¡Ya! – se quejo sayaboyoyo, un asesino vestido de negro.
- Tranquilo saya, tenemos que planearlo cuidadosamente.- dijo BloodieDeath el cual vestía de color café.
Estos tres Assasin Cross conformaban la mayor fuerza de ataque de Bahamut Legion, habían decidido atacar a Elite of Valhalla para acaba de una vez con su posesión del castillo.
- ¡Agh! ¡Donde fregados se metió Alucard_glz debería estar aquí desde hace horas! – atajo Ryugi, al momento por debajo de la tierra salio una hermosa Stalker, su nombre:
¡Ramen! Que bueno que llegas. – le dijo Ryugi, quien se alegraba de verla, pues era su mejor agente espía, unos decían que ejecutaba las ordenes de Ryugi al pie de la letra y con una eficacia total.
- Jefe, Alucard_glz y su ejercito Netherworld ya estan detrás del castillo, evitaran la huida de Skeletor y su gente a toda consta. – dijo Ramen con una suave voz apenas perceptible para los oidos de Ryugi.
- ¿Perfecto, y que hay de LoganKmp y de los BloodDrinkers? – pregunto Ryugi con una sonrisa al ver que las esperanzas crecían.
- Están comenzando a rodear el castillo. Pero tenemos un grave problema. –Cid- me ha informado que han divisado a Blackmoon en el área. Si Fallen Angels interviene, es posible que se mezclen en el fuego cruzado y la batalla sea aun mas difícil, ellos también quieren este castillo.- informo Ramen.
- ¡Maldición! Gracias Ramen, ve y avisa a Hotaru Futaba que necesitaremos de sus servicios, pues esto se pondrá feo, dile a Darkking también que mantenga su posición.- ordeno Ryugi.
- Como lo desee jefe.
Ramen partio en un abrir y cerrar de ojos. Ryugi miro hacia donde se encontraba para darle la orden de ataque a sayaboyoyo y BloodieDeath, pero era demasiado tarde, el instinto de sayaboyoyo había despertado, y todo Bahamut Legion sabia, que cuando esto ocurría, sangre seria derramada… y no seria la de el.
Sayaboyoyo caminaba hacia la entrada del castillo, dos Hunters cuidaban la entrada celosamente. Al ver a sayaboyoyo acercarse lo apuntaron con los arcos.
- ¡Alto! – dijo el hunter hombre.- Lárgate de aquí si no quieres morir.
- ¡Así es! – secundo la hunter mujer.- Bahamut Legion no es bienvenido aquí.
- Suave… - dijo sayaboyoyo y les dio la espalda.- No quería molestarlos, mi intención solo era dejarle un mensaje a Skeletor.
En ese preciso instante, sayaboyoyo hizo un Back sliding, y cuando pasaba junto a ellos estiro las manos, katares en ellas y los decapito de un tajazo. Los cuerpos inertes y sin cabeza cayeron al suelo con un sonido hueco.
- Díganle a Skeletor donde queda el infierno, mas tarde lo mandaremos con ustedes. – sentencio sayaboyoyo y comenzó a caminar hacia dentro del castillo mientras reía maniáticamente.
- Maldito saya, nunca escucha, pero bien que sabe hacer lo suyo… matar. – dijo Ryugi al admirar los cuerpos que sayaboyoyo había dejado atrás.- Vamos Bloodie. Debemos alcanzarlo y seguir con el plan. Saya será bueno, pero temo que ni los tres juntos podamos con skeletor, y no es el único que sabe pelear en este ejercito, esto no va a ser ninguna excursión al parque.
- Ryugi… - lo llamo BloodieDeath mientras caminaban juntos detrás de sayaboyoyo.- Todo Bahamut Legion confía en tu decisión y en que lo lograremos, ahora vayamos y rompamos ese maldito emperium.
Los tres Assasin Cross se encaminaron hacia las penumbras del castillo, preparados para los peores encuentros que allan tenido en su camino… ¿A quien se toparian? ¿Darkensama? ¿melotonto? ¿necrofago? ¿The_ultimate_magician? Solo el destino responderá estas preguntas…
Continuara...
1 comentarios:
Pues despuès de un chin..... mucho tiempo =P terminé de leer el primer cap.....
Muy graciosa la historia, aunke a veces medio grocerita.... pero en fin....
jajajaja en cuál dices q sales? el 3ro? seguiré leyendo para ver q papel tomas en la historia
P.D. si mi comentario no tiene coherencia, es xq me estoy durmiendo... ya sabes q anoche no dormí, y apenas medio dormité como 20 minutos...... T_T
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