martes, 2 de junio de 2009

El despertar del exiliado O.O


(Mi proximo personaje *0*)

Ok, ya viendo ke si esta muy largo esta historia... pues kroe ke ya apso tiempo suficiente pa poner el kapitulo 2 xDDDD, kreo ke en este ya se habla mas de los gms O.O, y ya tambien se habla de las poderosisimas WOE xDDDD. Si no mal recuerdo.. aki ya aparece inus xDDDDD con su poderosisima hoja xDDDDD en fin, yo salgo (y apenas mencionado) hasta el siguiente capitulo, asi ke... esperenlo con ancias xDDDDD.

Capitulo 2

Mientras la cruel guerra se desataba en Midgar, Chicago se encontraba en el inframundo, un lugar tan horroroso que se había vuelto un tabú nombrarlo, un lugar donde los condenados iban a parar. Después de varios intentos, durante siglos de invocaciones de hechizos, complicados cánticos y sacrificios propios de sangre, la puerta de este horrorifico lugar había sido abierta. Cruzo el umbral que daba paso a una habitación adornada con las almas de los caídos, el suelo era de carbón incandescente.

- ¡Ay ay! – se quejaba Chicago al entrar.- Solo a mi se me ocurre venir descalzo aquí. A la otra me traigo aunque sea unas chanclitas.

- ¡Vaya! – una terrible y ronca voz resonó desde el fondo de la habitación.- A que debo tan inesperada visita.

- ¡OH! – se sorprendió el dios al escuchar la voz que provenía desde la parte mas oscura de la habitación.- Así que la leyenda era cierta. En realidad estas aquí. Creí que eras solo una mentira.

- En realidad soy una visión de tu imaginación. En realidad no estoy aquí. Soy solo un reflejo de tu mente causada por tu agotamiento. – dijo la voz, la cual se había convertido en un eco en su cabeza.

Fue cuando se dio cuenta, que no estaba en ninguna habitación, y no había nadie ahí. Lo que había frente a el, era un camino de una extensión aproximada de 5 Km. de llamas, vidrios quemados y lo peor… en el aire se escuchaban un interminable repertorio de canciones del recodo y paquita la del barrio cantadas por ShireSan.

- ¡Maldita sea! – grito Chicago.- Sabía que debía haber traído aunque sea unos guaraches. Ahora debo llegar al otro lado. – escucho la desentonada voz de ShireSan en el aire y un escalofrió recorrió su espalda.- Si es que no me saco los tímpanos con unas galletas María antes de que llegue.

Las medidas de seguridad impuestas por los dioses eran terribles, castigo para los mortales. Sephiroth había ordenado poner esas trampas para evitar que desataran el mal que ahí se encontraba. Horas de tortura inhumanas después, Chicago llegaba arrastrándose a la puerta final. Su cabeza no aguantaría 5 minutos más de ShireSan gritando: “Pena tras pena”. Se puso en pie, lo que le quedaba de pies, puesto que estos estaban desechos, giro la perilla de la puerta de madera y entro a la habitación, deseando no encontrarse más horrores detrás. Finalmente, aventuro a echar una mirada y vio con alegría, que un hombre estaba sentado sobre un trono de huesos.

- Dime que eres tú. – dijo ya con la voz temblorosa y cansada.- Dime que no eres otra de mis alucinaciones.

- ¡Caray! – dijo una joven pero maligna voz que provenía del hombre en cuestión.- Sabia que las canciones de ShireSan afectaban el cerebro, pero nunca creí que tanto, este pobre hombre ya hasta alucina.
Chicago corrió hacia el hombre, cuyo rostro era abrazado por la oscuridad latente de aquel nefasto lugar.

- ¡Tu! ¡Tú debes ser aquel que estuvo alguna vez entre los dioses pero fue exiliado por Sephiroth por no respetar sus reglas!

- Así es. –asintió el hombre.- Yo soy aquel… que todos temen. Y dime tú, a que vienes a mi recinto, profanándolo con tan despreciable nombre.

- ¿Profanarlo? – se sorprendió Chicago.- Si este lugar ya esta mas profanado que la ropa interior de una prostituta.

- Es solo un decir. –dijo el hombre con una voz que denotaba su sorpresa.- Se nota que vienes del lado de Sephiroth, solo allá se toman todo al pie de la letra.

Por la cabeza de Chicago paso Skeith bailando en tanga y gritando: “¿Las letras tienen pies?” y fue cuando se pregunto… ¿! Porque fregados me lo imagine en tanga?!

- ¿Te ocurre algo? – pregunto el oscuro, al ver que su visitante palidecía.- Digo, no creo que solo hallas pasado tan terribles tormentos solo por una visita social.

Chicago sacudió la cabeza tratando de alejar el peludo trasero de Skeith de su mente.

- Este… si. – dijo reponiéndose de tan horrible visión.- He oído que tu le tienes un odio absoluto a Sephiroth, un odio tan grande como los no tolerantes a la lactosa a la leche, tan profundo como los vampiros a la luz, como Calderon al peje, como…

- Ya entendí. –lo interrumpió el hombre, quien comenzaba a impacientarse.- Ve al punto.

- Quiero que unamos fuerzas. – propuso al fin.- Juntos podremos derrocar a Sephiroth y poner nuestro propio orden mundial, podríamos hacer que nuestros más cochinos, asquerosos y pervertidos deseos se hicieran realidad.

- Si, yo también quiero un paraíso gay en las islas de Hawai.

- ¿Perdón? – se asqueo Chicago.- ¿Paraíso gay?

- ¿A que no era eso? – carraspeo.- ¿Entonces de que estamos hablando?

- De la dominación universal.

- OK, el trato suena tentador. – acepto el hombre.- Solo pido algo… Sephiroth es mió.

- Todo tuyo, con eso de que quieres paraíso gay…

- ¡No imbecil! Hablo de que quiero hacerlo mió… ¡AH, Mira lo que me haces decir! ¡Quiero decir que yo le daré el último golpe!

- De acuerdo. – asintió Chicago.- ¡Yo solo quiero violar a golpes a ShireSan por lo que me hizo!

- ¡No! – el hombre se puso de pie, pero sin dejar la protección de la oscuridad.- ¡Todos menos ShireSan!

-¿Porque no?

- Porque ShireSan es demasiado popular, todo Midgar se nos vendría encima. – expuso el hombre, cuya voz denotaba preocupación.

- ¿Y a mi que? Aprenderán a amarnos.

- Diantres… tan buenas que están sus tortas.

- Si, tengo que admitirlo. – cedió Chicago.- Las tortas ahogadas le salen muy bien.

- Si… las ahogadas…

- ¿Que?

- No nada. –dijo el hombre.- Solo que quería hacerte una pregunta. Según las malas lenguas, dicen que has estado desaparecido durante siglos. ¿Que has estado haciendo durante tanto tiempo?

- Tratando de abrir la puerta hacia tu recinto. ¿Qué mas? – respondió un frustrado Chicago.

- Y… ¿Por qué no tocaste? Con gusto te hubiera abierto la puerta.

Las maldiciones, insultos y degradaciones hacia la moral que Chicago lanzo hacia al aire se oyeron ese día por todo Midgar.

- Tranquilo hombre tranquilo. – lo calmó el hombre, cuyo rostro aun no se revelaba.- Aun tenemos que hacer algo antes de comenzar esta guerra contra Sephiroth.

- ¿Y que es eso?- pregunto Chicago. Quien agarraba aire después de tanto gritar.

- ¡Yo! Amo y señor de todo lo oscuro, inventor de las grandes maldiciones ancestrales, asesino de los grandes héroes míticos de Midgar… tengo que traerle unos ShireSandwiches a mi señora, tu sabes… es que los ama.

Para desilusión de Chicago, el hombre poderoso de maldad infinita, que tanto había tardado en buscar, no era más que un maldito mandilon. Resignado, camino de vuelta hacia el camino de fuego con canciones torturantes en el ambiente, se miro los pies, dio un largo y profundo suspiro resignado y camino de vuelta a la salida mientras hablaba con el hombre cuyo rostro, ahora iba cubierto por una mascara blanca.

- ¿Sabes? He pensado que podríamos reclutar gente de Midgar, valerosos guerreros que odien a Sephiroth. Y ponerlos bajo nuestro mandato, de esa manera…
- Oye, espérate. – lo interrumpió el hombre.- ¿A donde vas?

- ¿Cómo a donde? Para afuera. ¿Donde mas?

- ¿Por ahí? – el hombre soltó unas carcajadas.- Si para eso hay salida trasera, digo, ¿Como crees que voy por mis Shiremonitos para poder dormir?

El hombre presiono una roca que sobresalía de las demás y al instante, una puerta detrás del trono se abrió, revelando una salida que daba atrás de la torre del reloj de Aldebaran. La furia de Chicago fue tan grande que su grito despertó a Sephiroth en el “paraíso”.

Al mismo tiempo, en Prontera. Una linda Sniper de cabello corto y oscuro se paseaba por toda la plaza con su carrito de ShireSanwiches.

- Pásele pásele. – gritaba con entusiasmo.- Pásele por sus ShireSanwiches, y de regalo se llevara una foto de ShireSan en toalla después de bañarse. Cómprele cómprele, también tenemos Shirecondones, para esas noches con ese alguien especial. !Recuerde que sin globitos no hay fiesta!

En Midgar los Dioses se habían acostumbrado a pasear entro los mortales, conquistando chicas (os), molestando novatos y desintegrando a uno que otro preguntón.

- También podemos ofrecerles un Shirecondon gastado.- continuo la chica.- Usado por el mismísimo ShireSan en una noche de pasión con…

- ¡Meraid! – grito una voz estruendosa… y sexy al momento en que un rayo caía cerca de ella.- ¿Dónde esta tu traje de chica de RBD, que no sabes que es el uniforme oficial?

- ¡No quiero usar esa porquería ShireSan! –grito Meraid haciendo un berrinche de niña chiquita.- Me veo muy… muy…

- Destapada. – completo ShireSan con una sonrisa maliciosa.- ¡Mija, de eso se trata! ¿Sino donde esta lo divertido?

- Divertidas tus nalgas… no espera… no cae, muchas piensan que eso es verdad. – expuso Meraid. Pero ninguno de los dos sospechaban que un hombre malévolo de mascara blanca pensaba igual que muchas de esas chicas.

- Lo se lo se. Tengo que admitirlo. Soy sexy, querido, amado, adorado, excepcional, único en este universo.

- Gracias a Sephiroth así es… - dijo una voz que procedía de otro rayo que cayo encima de un lunatic haciéndolo pedazos. La novice, de quien era el pet, corrió llorando a lagrima viva.- ¡Ups! Que mala puntería.

- ¡Kireon, acabas de hacer llorar a una admiradora en potencia! – lo reprendió ShireSan.

- Lo siento no era mi intención… Oye ShireSan. ¿Que hace esta Sniper de Bahamut Legion aquí? ¿Que no comenzaron ya las guerras del emperium?

Lo ultimo que vieron ambos dioses de esta chica fue como gritaba “wind Walker” y corría como alma que lleva un peco con patines hacia el castillo de Elite of Valhalla dejando el carrito a media Prontera.

- Bueno… ya que ella no se viste de minifalda… ¡Lo haré yo! –se entusiasmo ShireSan.

ShireSan dio una vuelta entera con una pierna recogida y con los brazos levantados de una forma femenina y cuando dejo de girar tenía una camisa blanca adornada por una corbata roja, minifalda a cuadros y botas.

- ¡Pásele por sus Shiretortas ahogadas! – gritaba con entusiasmo ShireSan.

Desde ese día Kireon tuvo que tomar terapia todos los días.

La pelea en el castillo de Valhalla se hacia mas intensa cada vez. El aire estaba lleno del sonido de espadas que chocaban, explosiones causadas por magos y una lluvia de flechas caía por todos lados.

- ¡Vamos BloodDrinkers, debemos mantenerlos alejados del cuarto del emperium! – gritaba LoganKmp, assasin cross y líder del mencionado ejercito, mientras detenía una de las estocadas de necrófago, con sus katares.

- ¡Ja! ¿Detenernos ustedes? – se mofo su oponente, un Lord Knight de Elite of Valhalla.- Ustedes no tienen ni la capacidad ni el poder para hacerlo.

La batalla alrededor de LoganKmp y necrófago era una verdadera carnicería. BlarKedi, un Lord Knight de BloodDrinkers estaba en el suelo, con una gran herida en el pecho que Gabriol, un assasin cross de Elite of Valhalla, le había hecho en una emboscada.

- Vamos resiste amigo. – le gritaba VanPriest mientras lo curaba con sus poderes de High priest.- Tienes que aguantar, la pelea no ha terminado.

En ese momento Rayuu el paladín lanzo una lluvia de escudos hacia el High Priest, pero fueron interceptados por la poderosa hacha de –Cid- el whitesmith.

- No tocaras a Van, te juro que no lo harás. –amenazo –Cid-.

Rayuu escupió al piso y envaino su espada, el brillo de esta encandilo a –Cid-, lo cual, el primero, aprovecho para lanzarse hacia el WhiteSmith.

Mientras tanto, en los pasillos del castillo. Ryugi y BloodieDeath, aun intentaban alcanzar a sayaboyoyo.

- ¿Este hijo de su madre que piensa que es? –decía Ryugi quien jadeaba por la falta de aire, curiosamente ya habían pasado dos pisos del castillo y nadie había aparecido.- Corre como si el diablo anduviera tras el.

- Te equivocas Ryugi.- le contesto BloodieDeath.- Si lo persiguiera se detendría a adorarlo.

- Cierto.

- ¡Viva el gran carnudo! – se oyó saya gritar a lo lejos detrás de una de las puertas que llevaban hacia la sala del emperium.- Cochino mago te mandare directo al…

- ¿Mago? – se preguntaron los Assasin Cross que corrían juntos, al mismo tiempo que se volteaban a ver.

En ese momento sayaboyoyo salio despedido de vuelta por los aires, callo con un sonido hueco al suelo, luego de estamparse con la pared, este despedía rayos de su cuerpo.

- Un Júpiter thunder. – adivino Ryugi.- Escóndete Bloodie.

Una risa provenía por donde había salido sayaboyoyo, al instante Ryugi y BloodieDeath se hicieron invisibles, su compañero había quedado inconsciente.

- ¡Ay! ¿Le hice daño al pobrecito enclenque? – se mofo un High Wizard que salía por la puerta. – ¡Tal vez eso te enseñe a que nadie debe meterse con The_Ultimate_Wizard!

Mientras este mago hacia gala de sus grandes poderes, Ryugi y BloodieDeath se leyeron el pensamiento y coordinaron un ataque hacia el mago. Pero este fue más rápido.

- ¡Sight Blaster! – Los dos Assasin Cross no solo fueron revelados, sino que también salieron volando por los aires.- Creen que soy tan tonto como para no saber que ustedes son como un montón de borreguitos, no viajan solos. ¿Que creen que soy?

- Un cadáver. – grito una chica desde lo alto de una de las torres del castillo, la flecha voló, se impacto en el pecho del hechicero, haciéndolo caer como un bulto.- Justo en el blanco… ¡Como siempre!

Meraid salto de la torre para ponerse junto a los asesinos.

- ¡Ryugi! – Meraid corría hacia los brazos de su esposo con gran entusiasmo.- Mió mió mió.

- Meraid por favor.- se quejaba Ryugi pues Meraid le hacia crujir las costillas.- Te agradezco habernos ayudado, pero este no es momento para abrazos.

- ¿Haber Ryugi quien te quiere?- continuo Meraid como si no lo hubiera escuchado.

- ¡Hoja! – respondió Ryugi.

- ¿Qué? – se indigno la Sniper.- O sea, todavía te aceptaría que fuera con una mujer, pero con =Leaf=.

=Leaf= era uno de los High Priest de Bahamut Legion, pero Ryugi solía llamarlo hoja de cariño.

- No bruta. ¡Ahí viene hoja!

Detrás de Meraid venia =Leaf= corriendo. BloodieDeath se había levantado y trataba de despertar a sayaboyoyo sin éxito.

- Gente, perdonen la demora. – se disculpo =Leaf=.- Pero tuve que jalar a ChibiMonze para dentro del castillo, estaba platicando con su hermano Zigfried fuera de este. Se ha quedado atrás con =Johan= peleando con –Yelly- y con melotonto.

- No importa. Por ahora levanta a este hijo de Satanás.-le ordeno Ryugi y en el acto hoja se inclino junto al herido y lo curo con su magia.

- Si ChibiMonze, móntate perra… ¿ah? ¿Y Monze? Ah cierto, estamos en el castillo. –reacciono sayaboyoyo, quien seguido tenia sueños eróticos con ChibiMonze… no que lo necesitara pues era su esposa.

- OK… todos haremos de cuenta que no escuchamos nada saya. –dijo Ryugi quien veía a sayaboyoyo con una mezcla de asco y sorpresa.

- Bueno, será mejor que ustedes continúen Ryugi. –sugirió Meraid.- Hoja y yo mantendremos a raya a los demás. Comenzare a poner trampas.

- De acuerdo.

Ryugi y compañía continuaron su camino. En otro lado del castillo, la pelea… era entre compañeros.

- ¡Maldita sea Dokuro, por ultima vez, no pises las trampas! – renegaba Saritaiel, un Sniper, pues Dokuro estaba salte y salte entre las trampas para evitar que estas lo dañaran.

- Lo siento. –contesto el Assasin Cross.- Es que no las vi.

- Si, ya me fije que no las viste imbecil. – gritaba furico el Sniper.- La próxima vez que pises una, te meto una flecha por el…

- Eso para el no es amenaza. – dijo Darkking, un segundo assasin cross, quien estaba recargado contra la pared del castillo con los brazos cruzados.- Es motivación.

- Uy si. ¿El muy hombre no? – se defendió Dokuro.- Te sientes muy muy porque te acabas de casar con Ramen. ¿No? –Dokuro saco sus katares.- ¿Porque no vienes aquí y me demuestras lo hombre que eres?

- No gracias, no tengo ganas de tener relaciones contigo, para eso tengo a Ramen.-se burlo Darkking quien ahora miraba para arriba imaginándose cientos de perversiones con Ramen.

- ¡Aghh! Ya me hartaste ahora si hijo del tutifrutti.

Dokuro corrió contra Darkking, pero este lo esquivo con gran facilidad, pero en una segunda arremetida del primero, ambos cayeron revolcándose entre las trampas que les mordieron todo el “atratactivo”. Pero el dolor no era lo que les preocupaba, habían caído en las trampas de Saritaiel… y eso significaba solo una cosa…

- ¡Se los advertí condenados!- Saritaiel los miraba con ojos de demonio, despedía una aura negra no muy amistosa y los apuntaba con su Rudras bow, cargado con 10 flechas.- ¡Arrow shower!

- ¡Ahhhhhhhh!

En otro momento, detrás del castillo de Elite of Valhalla.

- Que mala suerte, no viene ninguna wila.-se quejaba Alucard_glz, un Lord Knight de color plateado, líder de The Netherworld, mientras miraba a dos de sus subordinados.- Y solo nos queda jotear.

Squee, un High Priest, y Holy Templar, un cruzado, estaban bailando la canción de Y.M.C.A.

- Oye Squee. ¿Por qué hacemos esto? – pregunto el cruzado.

- Para llamar la atención de los gay enemigos supongo. – respondió el High Priest.

- En realidad es porque estoy aburrido y nadie viene por acá. –confeso Alucard_glz.- Además creo que deben bajar esas panzas cerveceras, y apúrenle o no hay beso para nadie.

- Aburridos ¿Eh? –pregunto un Champion que se estaba acercando, detrás la seguía una Sniper.- Tal vez nosotros podamos hacer que se diviertan un poco.

- Axender…- adelanto Alucard_glz quien estaba listo para la pelea, levanto la lanza y lo apunto.- y Darkkatty, esto se pondrá divertido, chicas prepárense a pelear.

Squee y Holy Templar dejaron de bailar y se prepararon para el combate que ya era inminente.

- Ustedes 3 contra nosotros 2.-dijo Darkkatty.- Creo que están en desventaja.

- Si como cuentas, pelearas, tendría miedo, pero de otra forma, tenemos el gane en nuestras manos. – amenazo Squee.

- Ya valimos. –sentencio Holy Templar.

- ¿Qué? No manches Holy, estas loco. ¿Porque íbamos a perder contra este par de peco perras? – grito Alucard_glz.

- Porque no son dos sino 5. –respondió Squee, quien apuntaba al tope de las torre de Elite of Valhalla. En ellas se encontraban _Miles Prowers, Tomoe y Delacroix, todos Snipers y apuntaban hacia ellos con sus flechas que exigían sangre del enemigo.

- Amárrenselas chicos, que esto va a doler mañana.

Alucard y compañía arremetieron contra los elites, las flechas de los 4 sniper volaron y Axender brinco al aire y a medio vuelo comenzó a invocar el Azura Strike.

Varios enfrentamientos se fueron dando por el camino, las batallas fueron duras y sangrientas, pero Ryugi y sus dos compañeros lograron llegar a la sala del emperium, donde skeletor, un assasin cross, se encontraba sentado en el emperium, despidiendo un aura roja de olor a sangre, sus dos Seph Sabers ya estaban empapadas del liquido vital del enemigo, jugaba con ellas chocando las puntas en el suelo.

- Vaya. –dijo mientras sus oponentes se acercaban con cautela hacia el.- Admiro su valor, no cualquiera logra llegar hasta aquí. Pero me burlo de tu absurdo juicio. –se puso de pie.- Hay que ser demasiado idiota para creer que pueden pasarme a mí.

skeletor sacudió las espadas hacia ambos lados de si, sacudiendo la sangre de sus victimas, la onda causada por el viento, obligo a los legionarios a cubrirse el rostro.

- Terminemos con esto de una vez skeletor. –aventuro Ryugi.

- ¿Terminarlo? Pero si ya ha acabado. – sentencio skeletor al momento de lanzarse hacia los tres Assasin Cross que tenia al frente.

Entre sayaboyoyo y BloodieDeath detuvieron el golpe, Ryugi desapareció para reaparecer detrás de su oponente, aprovechando la distracción, arremetió contra skeletor, pero este con un Meteor Assault los mando despedidos por el aire.

- Son fuertes tu y tus hombres Ryugi.- dijo skeletor.- Pero se necesita más que fortaleza.

- ¡Estas acabado skeletor! - grito BloodieDeath mientras se levantaba del suelo.- Los aliados llegaran en cualquier momento.

- ¿Aliados? –dijo skeletor en tono burlón.- ¿Hablas de estos?

En eso Axender entro por una de las puertas laterales, cargando a Alucard_glz quien estaba desmayado, por la otra puerta, llego Gabriol con LoganKmp en las mismas condiciones.

- Satanás nos libre. – dijo sayaboyoyo.- Ya valimos queso.

- ¡Admítanlo!- grito skeletor con una voz que resonó en todo el recinto.- Yo he ganado. Y ustedes mueren aquí.

En eso Darkking, -Phantom- y Astar0th, los 3 assasin cross, aparecieron detrás de los 3 elites. Gritando al mismo tiempo:

- ¡Sonic Blow!

Los elites cayeron al suelo.

- Jefe, vamos. –grito de forma alarmada Astar0th.- No podemos seguir aquí. Nuestras fuerzas están cayendo.

- Nariel esta curando a los aliados afuera.- informo –Phantom- -Solo hay que llevar a estos dos.

- Escapemos por la ventana.-sugirió Darkking.

Ryugi miro el emperium, estaba tan cerca, desvió su mirada a skeletor quien ya se levantaba.

- Ryugi. –lo llamo sayaboyoyo.- Me siento igual que tu, pero por ahora es mejor que nos retiremos.

- De acuerdo. –dijo el líder al fin resignado.- ¡Retirada!

Como pudieron cargaron a los aliados y saltaron fuera del castillo. Pero skeletor no era alguien que dejaba escapar a su presa. corrió hacia la ventana y los siguió. Ryugi se percato de dicho acto y al caer en el suelo se preparo para detener el impacto de skeletor.

-¡Agi up! –grito Nariel, quien ya los esperaba fuera de la ventana. Pero Ryugi sabia que no seria suficiente para detener a skeletor, pues sólo el aspecto tenia de humano.

¡Agi down! – grito una voz, que Ryugi reconocía, la velocidad de skeletor había sido reducida por, tal vez, quien podría ser considerada su peor enemiga, BlackMoon. Aprovechando ambas ayudas, Ryugi pudo esquivar el ataque de skeletor y detener su caída con un golpe directo al estomago con uno de sus katares, pero sabia que no seria suficiente. Alguien apareció detrás de skeletor al momento que caía, era Dazel, un stalker y el hermano menor de Ryugi, detuvo a skeletor con un Close Confine.

- Ufff. Eso estuvo cerca. –dijo Ryugi al fin.- Pero… ¿Porque me ayudaste Moon?

BlackMoon ya caminaba hacia donde se encontraba skeletor bajo las ataduras de Dazel. La primera venia acompañada por todo Fallen Angels, Ballan, un paladín, y SoToV un lord Knight, la escoltaban.

- No confundas Ryugi. – dijo mientras acariciaba el rostro de skeletor.- No te ayude. Solo vi por mis propios intereses.

En ese momento skeletor intento decir algo, pero una cachetada de BlackMoon le cerró la boca. Al recuperarse de semejante golpe que le dejo marca en la mejilla, skeletor hablo:

- Maldita perra. ¿Te crees mucho no es así?- skeletor mas que hablar, despedía veneno con sus palabras llenas de furia.- Crees acaso que eres de las mejores comandantes de Midgar. ¡Pero te equivocas!

- ¡Calla miserable! – grito Balian, un creador, quien se acercaba en ese momento con su ejercito de Mirmidones siguiéndolo por detrás.- No permitiré que llames así a la dama.

- Oye Ryugi.- dijo Meraid, quien acababa de llegar al lugar con el resto de los legionarios.- Mejor nos vamos, esto no tiene nada que ver con nosotros.

- No, espérate. –la atajo Ryugi emocionado.- Esto esta mejor que la novela.

Meraid puso una mueca de dolor.

- Idiotas, no saben con quien se están metiendo.- skeletor forcejeaba para librarse del poder de Dazel.- ¡Yo soy skeletor! El mismo Chicago me envió a esta tierra a acabar con todos ustedes miserables.

Los ejércitos presentes temblaron ante la mención del dios y tan repugnante declaración, Exodia ya se había encargado de pasar el chisme a todo midgar.

- Y has hecho bien hijo mió. –un gran estruendo de voz se escucho por todo midgar, Chicago, el dios, acababa de llegar acompañado de un hombre encapuchado y con una mascara blanca.- Pues hoy mismo, comienza nuestro levantamiento. ¡Mortales de Midgar, arrodillaos ante mi, pues yo he liberado al fin al dios exiliado, e traído de vuelta a Midgar a Spetnantz!

Spetnantz, se quito la mascara y la capucha, revelando así, un traje totalmente oscuro, adornado por cráneos en los hombros. Todos comenzaron a lanzarse miradas de terror, pues Spetnantz era el dios que alguna vez había intentado destronar a Sephiroth, sin duda, esto representaba que una guerra de proporciones épicas se desataría.

- ¡Sephiroth, sal de donde quiera que estés, hemos venido a destruirte!-grito Spetnantz.

A lo lejos, Chewie y SnoxDj observaban dicha escena.

- A comenzado.-dijo Chewie.- Lo que mas temíamos a ocurrido al fin.

- Llamemos a Sephiroth. –secundo SnoxDj.- Esto se va a poner feo.

Ambos dioses desaparecieron con la caída de un haz de luz del cielo. Spetnantz el exiliado había vuelto a Midgar, Sephiroth no permitiría que dicha aberración de dios dañara su querido planeta que tantas noches de desvelo le había costado. La llegada del Ragnarock estaba cerca…

Continuara…

1 comentarios:

Pat dijo...

jajajajaja lo más gracioso es q realmente me mantuvo despierta O.O

noo pues si en este cap estuve esperando a un personaje q ni conozco, más estaré esperando tu aparición en el siguiente n_n

^.-

 
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